Imágenes reveladas confirman que Silvana Abalsamo, vicejefa de la Aduana, escoltó a Laura Arrieta en Aeroparque para evitar los controles aduaneros. El episodio expone vínculos directos entre funcionarios libertarios, empresarios y maniobras irregulares en pleno gobierno de Javier Milei.


El escándalo conocido como “Valija Gate” se agrava y suma nuevos elementos que comprometen al Gobierno de Javier Milei. Imágenes recientemente difundidas confirman que Silvana Abalsamo, actual vicejefa de la Aduana argentina, escoltó a Laura Arrieta, exazafata y figura clave en el entramado libertario, en su arribo al país por Aeroparque Jorge Newbery. El objetivo de la maniobra fue claro: garantizar que sus valijas no fueran sometidas a los controles oficiales.

Las imágenes, obtenidas de las cámaras de seguridad, muestran con claridad a Abalsamo vestida con pantalón negro, blusa blanca y camisa, acompañando a Arrieta —de remera negra y pantalón marrón claro—, mientras sus al menos diez valijas eran retiradas del aeropuerto sin pasar por scanner ni revisión alguna.

Un vuelo cargado de sospechas y poder

El vuelo en cuestión no era uno más. Arrieta llegó al país a bordo de un avión privado propiedad del empresario Leonardo Scatturice, un personaje señalado por sus vínculos con la inteligencia argentina y adjudicatario de más de 8.000 millones de pesos en contratos durante la gestión Milei. Este mismo empresario fue objeto de un reciente informe de Diagonales, que lo vincula al escándalo de Antonini Wilson, pero ahora con sello libertario.

Las denuncias sostienen que la orden para liberar ese equipaje sin control habría provenido del círculo íntimo del propio Presidente, específicamente del mega asesor Santiago Caputo, reconocido operador en las sombras del oficialismo, con llegada directa tanto a Scatturice como a la Aduana.

¿Un nuevo Antonini Wilson?

El caso recuerda inevitablemente al histórico escándalo de Antonini Wilson, aunque ahora protagonizado por figuras de la nueva elite libertaria. La operatoria expone, una vez más, las contradicciones del Gobierno de Milei, que se presentó como adalid de la transparencia, pero acumula episodios de privilegios y favores para sus aliados.

Cabe destacar que este hecho ocurrió pocos días después de la polémica estafa vinculada a la criptomoneda $LIBRA, otro episodio que salpica al oficialismo y refuerza las sospechas sobre el manejo irregular de capitales y bienes por parte de allegados al poder.

Indignación y silencio oficial

El silencio del Gobierno y de las autoridades aduaneras agrava la situación. Mientras cualquier ciudadano debe someterse a controles exhaustivos, los amigos del poder reciben trato de impunidad.

En un contexto de ajuste brutal y promesas de combatir a la “casta”, estos hechos muestran que la casta libertaria también protege sus privilegios.

Seguiremos informando sobre este escándalo en nuestra web y redes.

Seguí nuestras redes, compartí esta información y dejá tu comentario.


DEJAR RESPUESTA

Please enter your comment!
Por favor ingrese aquí su nombre