Un informe del Wall Street Journal revela que bancos estadounidenses como JPMorgan, Goldman Sachs y Citigroup exigen garantías concretas —como deuda soberana o exportaciones futuras— para otorgar a Milei un préstamo de 20.000 millones de dólares. La maniobra enfrenta críticas y alarma soberana.

Un informe exclusivo publicado por The Wall Street Journal el 20 de octubre de 2025 reveló que los principales bancos de Estados Unidos —entre ellos JPMorgan Chase, Bank of America, Goldman Sachs y Citigroup— están exigiendo garantías concretas o activos argentinos en prenda para avanzar con un préstamo de 20.000 millones de dólares al gobierno de Javier Milei.
Lo que hasta ahora el oficialismo presentaba como un “rescate histórico” ante los mercados internacionales aparece en Washington como una operación de altísimo riesgo. Los bancos no están dispuestos a desembolsar un solo dólar sin un respaldo real, luego de un siglo de desconfianza en la economía argentina, marcada por nueve defaults soberanos.
El WSJ advierte que las entidades financieras “buscan algún tipo de garantía o prenda que asegure la recuperación de su dinero”. Las opciones que se barajan van desde deuda soberana en dólares hasta porciones de los ingresos fiscales futuros provenientes de las exportaciones agropecuarias, una maniobra que el propio medio califica como “explosiva políticamente”.
Detrás de la estrategia, según el diario, se encuentra la administración de Donald Trump, que coordina en paralelo un swap de monedas por otros 20.000 millones de dólares. Aunque este acuerdo no exigiría garantías legales inmediatas, el riesgo radica en la fuerte depreciación del peso argentino, lo que podría erosionar rápidamente el valor de los activos comprometidos.
El economista Brad Setser, exfuncionario del Tesoro durante el gobierno de Barack Obama, sintetizó el peligro con una frase lapidaria:“Los riesgos de estas operaciones son inusualmente altos. Si el peso se deprecia —algo que muchos creen inevitable— el Tesoro se quedaría con activos que habrán perdido su valor.”
La tensión se traslada también al terreno diplomático y financiero. Si el Tesoro estadounidense priorizara el cobro de su crédito antes que los compromisos con el Fondo Monetario Internacional, podría producirse un choque directo entre Washington y el FMI, donde Argentina ya acumula una deuda cercana a los 60.000 millones de dólares.
En este escenario, la posibilidad de entregar activos nacionales como garantía despierta alarma entre economistas y analistas de todo el espectro político. No solo por el riesgo financiero inmediato, sino por la pérdida de soberanía económica que implicaría comprometer los ingresos futuros del país ante bancos extranjeros.
La historia argentina enseña que los créditos condicionados con activos como garantía terminan hipotecando más que las cuentas fiscales: comprometen el porvenir de generaciones enteras. La pregunta vuelve a resonar con fuerza: ¿estamos ante una ayuda económica o ante una nueva forma de colonización financiera?
Fuentes: The Wall Street Journal
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