El entorno presidencial trabaja en silencio en una reforma constitucional que tocaría los cimientos del sistema político. Unicameralismo, mandatos más largos y menos reelecciones: los detalles de un proyecto que nadie confirma, pero que ya circula entre los más cercanos al poder.

En la política argentina, cuando algo se filtra “con extrema reserva”, no suele ser por descuido. Es 10 de marzo de 2026 y desde los pasillos de la Casa Rosada comenzó a trascender un borrador de reforma constitucional que, de concretarse, cambiaría de manera estructural cómo se gobierna este país. No es un rumor de pasillo menor: según fuentes cercanas al oficialismo que reconstruyó el medio especializado Realpolitik, en el gobierno de Javier Milei ya se redactaron lineamientos concretos para modificar la Constitución Nacional y, de paso, la de la provincia de Buenos Aires.

El proyecto no tiene fecha oficial ni confirmación pública. Pero su existencia como documento en elaboración ya dice bastante sobre hacia dónde mira el gobierno cuando piensa en el período que vendría después de las próximas elecciones presidenciales.

Lo que el borrador propone

El cambio más disruptivo del borrador sería la eliminación del sistema bicameral —Cámara de Diputados y Senado— para reemplazarlo por una sola cámara legislativa, un esquema unicameral. (https://realpolitik.com.ar/nota/71252/reforma-constitucional-el-ambicioso-borrador-de-javier-milei-para-instaurar-un-sistema-unicameral/)

Eso significa que el Congreso de la Nación, tal como lo conocemos desde 1853, dejaría de existir en su forma actual. Lo mismo aplicaría a la Legislatura bonaerense, que hoy también funciona con dos cámaras.

En ese nuevo esquema, el vicepresidente de la Nación pasaría a presidir esa única cámara, acumulando un rol institucional que hoy está dividido entre ambas ramas del Poder Legislativo.

Hay más. El borrador también contempla extender el mandato presidencial a cinco o seis años , frente a los cuatro actuales, con el argumento —aún no expresado oficialmente— de dar mayor continuidad a los planes de gobierno y reducir la cantidad de elecciones. Y suma otro punto que en la provincia de Buenos Aires tiene historia propia: la limitación a la renovación indefinida de cargos políticos, algo que en el territorio gobernado históricamente por el peronismo nunca terminó de resolverse, especialmente respecto de los intendentes con décadas en el poder.

Quiénes están detrás?

El diseño político de esta iniciativa tendría como principales impulsores a Santiago Caputo, asesor presidencial y uno de los estrategas centrales del gobierno, y a Sebastián Pareja, referente de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires. 

El dato sobre Pareja merece detenerse. Paradójicamente, Pareja lleva casi dos décadas cobrando un contrato de planta permanente en el Senado, la misma institución que el proyecto que él impulsaría buscaría eliminar. La ironía institucional es difícil de ignorar: uno de los arquitectos del unicameralismo es, al mismo tiempo, empleado permanente de la cámara que quedaría suprimida.

La estrategia electoral que hay detrás

El gobierno analiza impulsar esta reforma después de las próximas elecciones presidenciales, en un escenario en el que el oficialismo confía en obtener un triunfo contundente tanto a nivel nacional como provincial . La lógica es clara: primero ganar con holgura, luego usar ese capital político para avanzar en una reforma que en otro contexto sería imposible de sostener.

No es un esquema desconocido en Argentina. En 1994, Carlos Menem pactó con Raúl Alfonsín el llamado Pacto de Olivos para reformar la Constitución y habilitar su propia reelección. Esa reforma estableció el sistema presidencial de cuatro años con posibilidad de una reelección inmediata que rige hasta hoy. Antes de ese acuerdo, y durante gran parte del siglo XX, el mandato presidencial era de seis años sin reelección inmediata .

La duración de los mandatos en Argentina no es un dato fijo: es un termómetro de las relaciones de poder de cada época.

Por qué esto no es tan fácil como suena?

Cualquier reforma constitucional en Argentina requiere un proceso específico: el Congreso debe declarar la necesidad de la reforma y convocar a una Convención Constituyente. Eso implica elecciones propias para elegir convencionales, debates, acuerdos. No se hace de un día para el otro ni con mayoría simple.

Una reorganización institucional de este tipo limitaría el manejo discrecional de recursos dentro de las estructuras políticas, especialmente opositoras , lo que convierte a cualquier partido que no sea oficialismo en potencial damnificado. Y el problema de representación que aparece con el unicameralismo no es menor: hoy el Senado garantiza representación igualitaria por distrito —tres senadores por provincia— mientras que Diputados la asegura de forma proporcional a la población. Eliminar el Senado sin resolver eso significaría que las provincias chicas perderían su contrapeso histórico frente al poder demográfico de Buenos Aires.

Dentro del sistema político se prevé que una eventual reforma constitucional difícilmente encuentre un clima de consenso inmediato . Las estructuras que hoy administran recursos, cargos y presupuestos legislativos no van a ceder sin resistencia.

Lo que está en juego

Un Congreso unicameral no es en sí mismo ni bueno ni malo: varios países democráticos funcionan así, incluyendo naciones con sistemas sólidos e historia institucional estable. El problema no es la forma de la cámara. El problema es quién diseña el cambio, con qué objetivos, en qué contexto y con cuánta transparencia se debate.

En un gobierno que llegó al poder criticando a “la casta” y que hoy plantea extender sus propios mandatos y concentrar el poder legislativo en una sola estructura presidida por el vicepresidente, la coherencia del argumento merece, cuanto menos, una mirada atenta. El borrador no tiene cara pública todavía. Pero ya tiene nombres, ya tiene lógica política y ya tiene destinatarios.

La pregunta que queda abierta no es si habrá reforma. Es a quién le conviene que la haya.

Fuente utilizada:   https://realpolittik.com.ar/nota/71252](https://realpolitik.com.ar/nota/71252/reforma-constitucional-el-ambicioso-borrador-de-javier-milei-para-instaurar-un-sistema-unicameral

ACLARACIÓN: Esta nota fue elaborada a partir de fuentes verificadas, con supervisión y criterio periodístico editorial de Argentina Desigual

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