En el Mercado Central de Buenos Aires, miles de trabajadores y jubilados buscan entre frutas y verduras descartadas la única forma de acceder a alimentos frescos. Esta situación refleja la grave crisis de inseguridad alimentaria en Argentina.

Mientras los diputados publican en Instagram sus vacaciones y pasatiempos, en el Mercado Central de Buenos Aires surge un fenómeno alarmante de desigualdad y hambre. Miles de personas, especialmente trabajadores y jubilados con recursos limitados, buscan en los “volquetes” —contenedores donde se tiran miles de kilos de frutas y verduras rechazadas— una oportunidad para llevar alimentos a sus hogares. Estas verduras, que muchas veces terminan siendo desechos por razones estéticas o por exceso de oferta, representan para ellos la única forma de acceso a un alimento básico y necesario.
El incremento sostenido de precios en la canasta básica, además de una marcada falta de políticas públicas que garanticen la soberanía alimentaria, ha profundizado la brecha social. Nahuel Levaggi, director del Mercado Central, ha señalado que el aumento en frutas y verduras llega hasta un 14% en ciertos períodos, agravando aún más la situación para quienes más lo necesitan.
Este sector de la población, invisibilizado por la agenda política y mediática, recurre a esta práctica no sin cierto estigma, pero con la urgencia de no quedarse sin comer. La paradoja de un país que produce alimentos en abundancia y, sin embargo, exhibe niveles alarmantes de inseguridad alimentaria, es un llamado urgente a replantear prioridades.

Para el lector interesado, esta realidad debería invitar a la reflexión y a la acción, desde el consumo responsable hasta la exigencia de políticas integrales que reduzcan el desperdicio de alimentos y aseguren el acceso universal a una dieta saludable.
Fuente: ADNWeb.com.ar,
https://www.adnweb.com.ar/sociedad/la-unica-forma-de-comer-verduras_a689d048b19fbe235c1531066
Seguinos, comentá y compartí esta información para visibilizar una problemática que toca a todos.








