En medio de la crisis social y los recortes al gasto público, el Gobierno de Javier Milei negocia con Alemania la compra de helicópteros militares CH-53G usados, valuados en millones de dólares por unidad.

En medio de un escenario económico crítico para la mayoría de los argentinos, el Gobierno nacional negocia la adquisición de helicópteros militares CH-53G con Alemania. Se trata de una operación que se suma a la reciente compra de cazas F-16 a Dinamarca y blindados Stryker a Estados Unidos, reforzando la estrategia de rearme militar del Ejecutivo.

Qué se negocia y para qué servirían

Los CH-53G son helicópteros de gran porte, desarrollados originalmente en los años 60 por acuerdos entre Alemania y Estados Unidos. Durante décadas fueron esenciales para el transporte de tropas, materiales, misiones humanitarias e incluso tareas de emergencia como incendios forestales.

Según el medio especializado Zona Militar, su operatividad fue extendida mediante actualizaciones hasta 2022, y empresas como Rheinmetall brindaron mantenimiento a las unidades activas en la base aérea de Laupheim.

Actualmente, el gobierno alemán está retirando esa flota, lo que abrió la puerta a negociaciones con países interesados en adquirirlos a precio de descuento.

Cuánto costarían y por qué hay polémica

Aunque no hay cifras oficiales cerradas, el valor de referencia de estas aeronaves en la última década se ubicó en torno a 25 millones de dólares por unidad. Fuentes cercanas al Ministerio de Defensa no descartan una adquisición de entre 6 y 8 helicópteros, lo que implicaría un desembolso multimillonario.

Si bien podrían adquirirse a menor precio debido a su antigüedad, el costo de mantenimiento y operación de estas aeronaves es alto.

Una agenda militar en plena emergencia social

La noticia llega pocos días después del veto presidencial a la ley que aumentaba las jubilaciones mínimas, y en el marco de un fuerte ajuste del gasto social. Mientras la inflación golpea los bolsillos, los alimentos suben por encima del promedio y más del 55% de los niños vive bajo la línea de pobreza, el Gobierno mantiene firme su agenda de reequipamiento militar.

Luis Petri, ministro de Defensa, fue clave en la articulación con el Pentágono y la OTAN, y también impulsa negociaciones por submarinos con Francia y helicópteros Black Hawk con tecnología israelí, aunque este último proyecto no tuvo avances concretos.

¿Hay una lógica en este gasto?

El alineamiento ideológico y estratégico de Milei con Estados Unidos y Donald Trump parece influir en estas decisiones. La prioridad del Gobierno, lejos de las urgencias sociales, está puesta en posicionar a las Fuerzas Armadas en un contexto regional cada vez más militarizado.

Sin embargo, la pregunta central sigue sin respuesta clara: ¿es razonable invertir millones en equipamiento bélico cuando hay jubilados que no llegan a fin de mes y niños que se acuestan sin comer?

Fuente principal: iProfesional, artículo del 10/07/2025 firmado por Patricio Eleisegui. Datos técnicos ampliados con información de Zona Militar.

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