La venta del 49 % de Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA) abre un debate profundo: el país podría perder control sobre sus centrales nucleares, el manejo de uranio estratégico y un patrimonio público construido durante décadas, en beneficio de capitales privados y extranjeros.

Un negocio que pone en riesgo el futuro energético

Nucleoeléctrica Argentina S.A. gestiona Atucha I, Atucha II y Embalse, centrales que garantizan energía limpia y estable. Con 1.763 MW de potencia instalada, representan el 7,35 % de la electricidad que consumimos. Al privatizar casi la mitad de sus acciones, Argentina resigna control sobre una de las palancas más seguras y estratégicas de su sistema energético.

El uranio argentino en la mirañ

El trasfondo del acuerdo incluye negociaciones con Estados Unidos por el uranio argentino. Con 34.000 toneladas de reservas y un consumo interno de solo 220 anuales, el excedente constituye un activo estratégico que podría quedar en manos extranjeras. De recurso soberano a mercancía exportable.La antesala: despidos y vaciamientoDe acuerdo con Econojournal, el presidente del Plan Nuclear, Demián Reidel, ejecutó una “decapitación” de la cúpula de NA-SA. Los despidos de gerentes clave fueron descritos como “brutales”, con escribanos en las oficinas. Una maniobra que despeja el camino para la privatización sin resistencia interna.

La antesala: despidos y vaciamiento

De acuerdo con Econojournal, el presidente del Plan Nuclear, Demián Reidel, ejecutó una “decapitación” de la cúpula de NA-SA. Los despidos de gerentes clave fueron descritos como “brutales”, con escribanos en las oficinas. Una maniobra que despeja el camino para la privatización sin resistencia interna.

Más allá de lo nuclear: venta del patrimonio nacional

La liquidación no se limita a NA-SA. El Gobierno autorizó también la venta del Regimiento de Patricios, un predio histórico de 44.044 m² perteneciente al Ejército. El diputado Miguel Ángel Pichetto denunció que la operación, valuada en USD 81,7 millones, es “una traición a la Patria”.

Lo que Argentina puede perder con esta privatización

  • Soberanía sobre la energía nuclear y la investigación científica.
  • Control sobre el uranio, recurso estratégico mundial.
  • Ingresos de una empresa que declaró $17.234 millones de ganancias en el primer trimestre de 2025.
  • Patrimonio militar y cultural de valor histórico.

Contexto histórico y social,

En los años 90, la presión privatizadora chocó con sindicatos, científicos y sectores políticos que entendieron que perder el control nuclear era perder independencia. Hoy, bajo Milei, la historia parece repetirse, pero con menos resistencia institucional.

,La pregunta que queda abierta es si Argentina está dispuesta a resignar soberanía por dólares inmediatos. La energía nuclear no es un negocio más: es ciencia, seguridad, desarrollo y futuro. Lo que se pierde puede no recuperarse jamás.

Fuente utilizada: Head-Post \ LaPolíticaOnline.com

https://es.head-post.com/index.php/2025/09/15/argentina-pone-en-venta-las-termoelectricas-nucleares/

Te invitamos a seguir nuestras redes, compartir esta información. y dejar tu opinión: ¿es inversión o saqueo del patrimonio argentino。

Comparte en tus redes!!

DEJAR RESPUESTA

Please enter your comment!
Por favor ingrese aquí su nombre