El Gobierno de Javier Milei incluyó en el Presupuesto 2026 la eliminación de la actualización automática de la Asignación Universal por Hijo y las asignaciones familiares, cumpliendo un pedido del Fondo Monetario Internacional. La medida deja en manos del Ejecutivo los aumentos y amenaza con licuar los ingresos de millones de hogares.

En una decisión que desnuda la magnitud de la crisis social y la dependencia del Gobierno ante el Fondo Monetario Internacional, la administración de Javier Milei resolvió eliminar la movilidad automática de la AUH y las asignaciones familiares. Ambas estaban atadas a la evolución de la inflación a través del sistema de movilidad jubilatoria.
De aprobarse el Presupuesto 2026, el monto de la AUH dejará de actualizarse cada mes según el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC. En adelante, los aumentos quedarán sujetos a lo que determine el Ministerio de Capital Humano. Es decir, pasarán de ser un derecho social garantizado por ley a un beneficio discrecional dependiente de la decisión política del Ejecutivo.
El diputado y exministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, advirtió que la medida “implica un ajuste y una pérdida de ingresos para las familias que dependen de la AUH”. “Rompe el esquema del derecho. Si se concreta, la asignación pasará a ser un bono, no una política de seguridad social”, explicó en diálogo con Página/12.

La AUH fue creada en 2009 durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner como un pilar del sistema de protección social argentino. Desde 2015, la Ley 27.160 garantiza su actualización automática, igualando los incrementos de las jubilaciones. Ese mecanismo fue clave para sostener el poder adquisitivo de millones de hogares frente a la inflación.
Sin embargo, el Presupuesto 2026, elaborado a pedido del FMI, propone suspender este sistema. El cambio fue identificado por la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), que advirtió además una caída del 15,9 % en el gasto social en comparación con 2023. Aunque el Gobierno sostiene que mantendrá los montos de la AUH y la Tarjeta Alimentar, la eliminación de la movilidad deja a las familias sin un resguardo automático frente a la inflación.
Consecuencias e impacto humano:
Organizaciones sociales como Barrios de Pie alertan que la medida puede agravar la pobreza infantil. Norma Morales, referente del movimiento, advirtió que “nuestras niñeces ya no acceden a alimentos básicos como carne, yogur o frutas. Si además se pierde la actualización de la AUH, estamos hablando de chicos que se irán a dormir con hambre”.
En los barrios populares, donde la AUH es muchas veces el único ingreso fijo, la pérdida de la movilidad puede significar el colapso de la economía familiar. A su vez, sectores sindicales señalan que esta política replica lo ocurrido con el programa Potenciar Trabajo, que fue desenganchado del salario mínimo en 2023 y quedó congelado en $78.000.
Fuente principal: Boletín oficial https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/303997/20240226
La eliminación del ajuste automático no solo recorta recursos: desarma un principio básico del Estado de bienestar. Lo que hasta ahora era un derecho reconocido por ley pasaría a depender de la discrecionalidad política y de las metas del FMI.En un país donde la inflación golpea con fuerza a las familias más pobres, quitar el mecanismo de movilidad es retroceder más de una década en la protección de la infancia.
Las organizaciones ya preparan acciones judiciales y pedidos al Congreso para que la actualización de la AUH se mantenga como una política de Estado intocable. Porque, como repiten en los barrios: “La niñez no se negocia, se defiende.”
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