El Gobierno avanzó en la adquisición de cuatro helicópteros Leonardo AW109SP, destinados a patrullar el Atlántico Sur y la vigilancia marítima. La operación requiere la aprobación de un préstamo externo de US$ 62 millones, gestionado con la agencia italiana SACE, con financiamiento a 10 años y dos de gracia, pendiente del visto bueno del ministro de Economía, Luis Caputo.

El vicealmirante Carlos Allievi firmó el contrato con Leonardo; resta que Luis Caputo apruebe el crédito. El préstamo, ofrecido por la agencia italiana SACE, financia el 100 % de la operación y contempla un anticipo de US$ 5 millones; los pagos comienzan tras dos años de firmada la operación, y se extienden por diez años.
Equipamiento y capacidades técnicas
Los helicópteros incluyen radar Telephonics RDR-1700A (alcance ≈160 millas náuticas y seguimiento de hasta 20 objetivos), torreta FLIR UltraForce 350 HD, visores nocturnos, transmisión de video en tiempo real, guinche lateral de 272 kg, piloto automático de cuatro ejes, y soporte técnico garantizado por 20 años. Es increíble, esta vez no son obsoletos.
Contexto presupuestario y antecedentes

Inicialmente, se buscaba comprar ocho helicópteros con un presupuesto autorizado por Decreto 594/2024—unos US$ 98 millones—, pero finalmente se redujo a cuatro unidades para ajustarse a recursos disponibles.
Plazos de entrega y aliento a la continuidad
Si el financiamiento (deuda) es aprobado sin demoras, los dos primeros helicópteros llegarían en 2025 y los restantes en 2026. La industria tecnológica internacional exige rapidez para garantizar prioridad de producción.
Alternativas evaluadas y justificación de la elección
Se evaluaron helicópteros Airbus AS365N3 Dauphin de segunda mano, pero se descartaron por mayor costo de mantenimiento y falta de fabricación vigente. El AW109SP resultó la opción más adecuada: nuevo, en producción, compatible con los hangares de los OPV clase ARA Bouchard y con soporte logístico asegurado.

La operación representa una oportunidad estratégica para reforzar la vigilancia marítima y la defensa de la soberanía en el Atlántico Sur. Pero depende de una sola firma: Caputo. Si se aprueba el financiamiento, esta modernización puede ser un hito de transparencia en defensa en tiempos de austeridad. Si no, ¿qué otras áreas críticas sufrirán retrasos?
Mientras nuestros jubilados se rompen la espalda y muchos argentinos lloran frente a la televisión por no llegar a fin de mes, el Estado decide endeudarse millones más para comprar helicópteros de lujo. Parece que las prioridades del gobierno están claras: la modernización militar antes que la vida de quienes más lo necesitan. Cada dólar destinado a estas aeronaves es un recordatorio del desfase entre el poder y el pueblo.
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